
El doctor Pablo Argibay, director del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que la experiencia de Brasil es importante, pero merece ser tratada con cautela.
"Sabemos que las células de la médula ósea y otras pueden repoblar zonas cerebrales dañadas -dijo Argibay-. Estas células podrían diferenciarse en neuronas, fusionarse con neuronas o ser soporte bioquímico para regeneración neuronal. Pero, en este caso, no parece que la mejoría de la paciente pueda ser atribuida a las células inyectadas. Sin embargo, la investigación en terapias regenerativas es promisoria."
El doctor Jorge Trainini, cardiólogo del hospital Finochietto de Avellaneda que lleva tratados 34 pacientes con células stem -32 con infarto de miocardio y dos con insuficiencia cardíaca severa debido al mal de Chagas-, aseguró que la experiencia de Río de Janeiro "es loable por su creatividad, pero la evaluación de los resultados necesita otra severidad, porque muchos de estos enfermos se recuperan solos".
El doctor Lisandro Olmos, director médico del Centro de Rehabilitación Fleni Escobar coincidió con que, luego de un accidente cerebrovascular, existen distintos mecanismos que pueden explicar la mejoría del paciente: "Células stem del propio cerebro, medicación que ayuda a la regeneración neuronal, genes autorreparadores que expresan factores de crecimiento neuronal... En ese sentido, la noticia de Brasil parece algo rudimentaria. Es una línea de investigación prometedora, pero, por el momento, despierta más interrogantes que certezas".